Manifiesto de los militantes independientes de IULV-CA ante el proceso de la XI Asamblea de IU

Los/las militantes independientes de IULV-CA, es decir, los que no estamos adscritos a ningún partido político de los integrados en IU, hemos contribuido a lo largo de los 30 años de nuestra historia, que se cumplen este año, a construir y a fortalecer nuestra organización, hasta llegar a constituir hoy en torno al 50% de la militancia de IU federal y de IULV-CA.


Muchos/as de nosotros/as nos unimos a IU precisamente porque se constituyó como un movimiento político y social, donde podían convivir, en una fórmula organizativa novedosa, los/las militantes de los partidos integrados en ella y otras personas que, compartiendo el objetivo político común, decidían compartir esfuerzos, ilusiones, compromisos y militancia en una organización también común. En cierto modo, nuestra militancia en IU es lo que ha llenado de sentido la condición de IU como movimiento político y social, fórmula superadora de la mera coalición. Somos la mejor expresión histórica de la estrategia de confluencia de nuestra organización.


En efecto, a partir de su II Asamblea, celebrada en noviembre de 1990, IU ha mantenido su configuración como movimiento político y social y su objetivo político fundamental, tal y como se recogen de forma actualizada en el art. 1 de nuestros vigentes Estatutos: “Izquierda Unida es un movimiento político, social y cultural de carácter anticapitalista que se conforma en una organización, política y jurídicamente soberana, cuyo objetivo es transformar el sistema capitalista económico, social y político, y superar el patriarcado, en un sistema socialista fundamentado en los principios democráticos de justicia, igualdad, libertad, solidaridad, internacionalismo, democracia participativa, respeto a la naturaleza y organizado conforme a un Estado Social y Democrático de Derecho republicano, laico, federal, plurinacional y solidario”.


Entendemos que todos/as los/las militantes de IU seguimos compartiendo este objetivo común y ese modelo organizativo. Desde luego, los militantes independientes de IULV-CA nos vinculamos y nos cohesionamos con él.
Como militantes independientes de IULV-CA compartimos dos características comunes:


En primer lugar, por nuestra propia condición, para nosotros/as nuestro único proyecto político es IU. No tenemos doble militancia y, antes y después de los debates, nos cohesionamos con lo aprobado en los órganos de IU.
La pluralidad es nuestra segunda característica común, y, por ello mismo, somos celosos de nuestra independencia de criterio.


Estas dos características han condicionado nuestra presencia y nuestra influencia en IU a lo largo de su historia. Nuestra propia condición de independientes siempre ha sido una dificultad para conseguir la coordinación y la representación de nosotros mismos, lo que nos ha situado en numerosas ocasiones en una situación de debilidad respecto a los partidos políticos integrados en IU. Nuestra potencial capacidad de influencia política, orgánica e institucional se ha diluido, con frecuencia, ante la realidad organizada de los partidos políticos integrados en IU.


Hemos asistido con excesiva frecuencia a lo largo de nuestra historia a procesos en los que las corrientes y partidos integrados en IU se han disputado la hegemonía política, orgánica e institucional en la organización, excluyendo a quien milita en los otros partidos y corrientes y, con mayor motivo, a quien no milita en ninguno.


No obstante, reconocemos que la aportación de destacados/as militantes independientes ha sido muy importante y significativa, tanto en el ámbito orgánico como en el institucional, especialmente en el ámbito municipal, donde numerosos Alcaldes, Alcaldesas, concejales y concejales son militantes independientes de IU, o incluso independientes externos a la organización.


Por todo ello, en este momento que ha comenzado el proceso de la XI Asamblea creemos interesante y oportuno defender en el debate unas ideas básicas comunes -más allá de qué ponencia haya avalado cada uno/a de nosotros/as- sobre cuál debe ser el papel de los/las independientes en la IU que salga de la próxima Asamblea Federal:


1. El objetivo político de Izquierda Unida como fuerza de carácter anticapitalista y feminista y su condición de movimiento político y social organizado siguen estando plenamente vigentes. Por tanto, entendemos que IU no está agotada como proyecto político, aunque sí debe debatir y acordar qué cambios es necesario introducir en su funcionamiento para que siga siendo una herramienta útil para dar respuesta a las necesidades de la mayoría social.


2. Algo no hemos hecho bien cuando fuerzas políticas recientemente constituidas han recabado un apoyo importante de nuestra base social y electoral. Responder a las razones organizativas y políticas que han llevado a que IU no haya sido vista como referente de las políticas de izquierda y aglutinadora de la mayoría social popular en los recientes procesos electorales es una de las principales prioridades del debate del proceso asambleario de la XI Asamblea.


3. La afirmación de que IU se ha convertido en un partido político, dejando de ser un movimiento político y social que, por tanto, hay que recuperar, nos parece un diagnóstico que no se ajusta a la realidad jurídica, institucional y social de nuestra organización.


4. Apostamos por asumir la democracia participativa como un principio rector de nuestra organización, basado en el principio “un hombre, una mujer, un voto”, sin menoscabar la agilidad e inmediatez de las respuestas políticas. Las consultas a militantes, y, llegado el caso, a simpatizantes, no deben sucederse de manera aislada o esporádica sino que deben ser habituales.
La participación de la militancia debe ser máxima en todos los asuntos de la organización en todos los ámbitos. El espacio natural para la participación debe seguir siendo la asamblea de base, pues la cercanía, la confianza, las relaciones humanas, la complicidad militante, la capacidad de argumentación y convicción, la reflexión colectiva, no pueden ser sustituidas por la acción individual y aislada, que potencia, precisamente, una de las dificultades con las que se encuentra la izquierda contemporánea: la individualización. No obstante, para los procesos que se determinen se usarán aquellas herramientas informáticas seguras que posibiliten la manifestación indubitada de la voluntad de los afiliados/as y respeten la pluralidad de la organización.


5. Desde el máximo respeto a la legitimidad del debate de los partidos integrados en IU, como militantes independientes de IU no podemos compartir aquellas tesis que plantean una futura Izquierda Unida sin estructuras o con meras estructuras electorales o movilizadoras, sin afiliación propia y sin cuotas como expresión de un compromiso estable con la organización. Por otra parte, queremos seguir compartiendo todas las decisiones estratégicas de la organización, entre ellas las relativas a las estrategias y alianzas electorales.


6. Con independencia de la ponencia que cada uno de nosotros/as haya avalado, nos comprometemos a defender en el debate de las mismas que Izquierda Unida siga contando con órganos de dirección de carácter deliberativo y ejecutivo en todos los niveles territoriales y con una militancia que se vincule y se cohesione con sus objetivos y con sus órganos de dirección.


7. Rechazamos que el debate se plantee en términos de (des)calificación: comunistas-anticomunistas; podemistas-antiopodemistas; neocarrilistas-postcarrillistas; reformistas-rupturistas; conservadores-innovadores… Esta dinámica sólo nos conduce al simplismo, a la exclusión, al frentismo y, lo que es peor, a la estéril confrontación cainita, antesala de la deserción militante.


8. A partir de este encuentro construiremos un espacio de reflexión colectiva, coordinación y visibilización de los militantes independientes de IULV-CA para mejorar nuestra capacidad de interlocución y de influencia en defensa de la pluralidad de IU.


En Antequera, a 02 de abril de 2016.


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